Siempre hay algo que arreglar en una casa; y si no lo hay, es que no vives en ella ;-). En dos meses da tiempo suficiente para arreglar unas cuantas. Y como tengo la desgracia de que me gusta arreglar cosas y no se me da mal, esta es una buena fuente de entretenimiento.
Un ejemplo: los trineos. Con la nieve que ha caído este año, hemos salido varias veces a disfrutar de ella. La más inesperada, por Los Cerros, al lado de casa. Los trineos los compramos (hace algún tiempo) en el Decathlon y se acaban rompiendo todos por el mismo sitio (estadística: 4 de 4). Deberían aguantar más, pero no es el caso, ya sea por un mal diseño o un diseño malintencionado. Son trineos decarthón.
¿Cómo intentar arreglarlos? Pues, como con casi todo: pegando y cosiendo. La cola es de las de soldadura en frío y el hilo de coser, alambre. La próxima salida a la nieve dirá si ha valido la pena.
Un ejemplo: los trineos. Con la nieve que ha caído este año, hemos salido varias veces a disfrutar de ella. La más inesperada, por Los Cerros, al lado de casa. Los trineos los compramos (hace algún tiempo) en el Decathlon y se acaban rompiendo todos por el mismo sitio (estadística: 4 de 4). Deberían aguantar más, pero no es el caso, ya sea por un mal diseño o un diseño malintencionado. Son trineos decarthón.
¿Cómo intentar arreglarlos? Pues, como con casi todo: pegando y cosiendo. La cola es de las de soldadura en frío y el hilo de coser, alambre. La próxima salida a la nieve dirá si ha valido la pena.

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